“Aquí va aumentando la deforestación. Si esto sigue así, la mariposa monarca ya no va a llegar, va a buscar otros sitios”

  • Hace 20 años, poco más de 56 mil hectáreas boscosas del centro de México se consideraron como parte de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca.
  • Pero para quienes habitan dentro o alrededor de la reserva, conservar sus bosques no ha sido una tarea fácil en un contexto de cambio climático, expansión del cultivo de aguacate y presencia del crimen organizado.

Diez hombres toman el machete y se encaminan al monte. Entre oyameles, pinos y encinos, recorren veredas que ya conocen de memoria. Al día siguiente, otros diez hombres harán lo mismo. Su encomienda es que los árboles que habitan en sus tierras sigan en pie, que nadie intente tumbarlos.

Participar en los recorridos de vigilancia es una de las varias tareas que deben realizar los 260 ejidatarios que forman parte El Rosario, uno de los 57 ejidos y 13 comunidades indígenas de Michoacán y del Estado de México con territorio dentro de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, un área protegida conocida en el mundo porque a sus bosques llega a pasar el invierno, después de un largo viaje de cuatro mil kilómetros, la mariposa monarca.

Los recorridos de vigilancia se hacen todos los días; es una forma